Sí, una eSIM puede ser mejor para la itinerancia que una SIM física, por varias razones.
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Comodidad: con una eSIM, no necesitas cambiar físicamente tu tarjeta SIM cuando viajas a un nuevo país. Solo tienes que descargar el perfil de eSIM para ese país y cambiar a él mediante los ajustes de tu teléfono.
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Disponibilidad: las tarjetas SIM físicas pueden no estar fácilmente disponibles en algunos países, especialmente si llegas a un aeropuerto fuera del horario comercial habitual. Con una eSIM, puedes comprar un plan y activarlo en tu teléfono sin necesidad de una tarjeta SIM física.
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Flexibilidad: con una eSIM, puedes tener varios perfiles guardados en tu teléfono, lo que te permite cambiar fácilmente entre distintos planes y operadores cuando viajas. Esto puede darte más opciones y potencialmente ahorrarte dinero en gastos de itinerancia.
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Seguridad: las eSIM son más seguras que las tarjetas SIM físicas porque no pueden ser fácilmente intercambiadas o clonadas por otra persona. Esto puede ayudar a proteger tu información personal y evitar el acceso no autorizado a tus cuentas.
En general, una eSIM puede ser una opción cómoda y flexible para los viajeros que necesitan acceso a datos móviles en el extranjero. Sin embargo, es importante que consultes con tu operador si admite eSIM y que te asegures de que los países que vas a visitar tienen redes compatibles.